febrero 25, 2024

Mama Antula será la primera santa de la Argentina

El Papa Francisco canonizará a inicios de 2024 a la beata argentina María Antonia de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula, quien se convertirá en santa con una ceremonia en la Plaza San Pedro luego de la aprobación este martes de un milagro atribuido a su intercesión.

La ceremonia de canonización se realizará a comienzos del próximo año, según fuentes del Vaticano. Ya había sido beatificada en 2016 en Santiago del Estero, su tierra natal, luego de que el Papa aprobara la publicación de un milagro por la sanación de una religiosa de las Hijas del Divino Salvador.

El Vaticano la describió como “laica consagrada, fundadora de la Casa de Ejercicios de Buenos Aires y llamada Mamá Antula por el pueblo”. Luego de la expulsión de los jesuitas del país, caminó más de 4.000 kilómetros a pie descalza por todo el virreinato para continuar con el legado a pesar de la prohibición. Su misión era visitar las regiones pobres del nordeste argentino para promover los ejercicios espirituales”. “En sólo ocho años, consiguió ofrecer los ejercicios espirituales a setenta mil personas”, afirmó un portal del Vaticano.

El milagro que la convertirá en santa

La canonización tiene como protagonista a Claudio Perusini, quien fue un ex alumno del Papa. Sin embargo, no fue solo un amigo, sino que a lo largo de los años se convirtió en un gran amigo de Bergoglio.

El primer encuentro entre ambos tuvo lugar en Santa Fe, cuando Perusini acompañó a un sacerdote hasta esa ciudad. Bergoglio, que por entonces era superior de los jesuitas, los recibió a todos con mucha cordialidad y los invitó a comer a su casa.

Desde ese momento, Claudio decidió entrar en el Seminario de la Compañía de Jesús. En los primeros años del noviciado, a final de los años setenta, era el cocinero. Él recuerda que todos los sábados y domingos el profesor Bergoglio lo ayudaba a cocinar, esa era una pasión que los unía.

A pesar de las comidas compartidas, la relación entre los dos no fue fácil: tenían discusiones que llegaban hasta la pelea, con un lenguaje un poco subido de tono. Todo eso ocurría porque Claudio quería ser sacerdote, pero Bergoglio no veía en él los atributos necesarios.

De hecho, le decía: “No sos para esto. Tenés que ser feliz. Y acá no lo vas a ser”. Se peleaban porque Perusini insistía y quería seguir adelante. Jorge Bergoglio le marcó el camino y Claudio tomó su propia decisión: se fue a un lugar de la Patagonia, se casó con María Laura y tuvieron dos hijos.

Durante 2017, mientras Claudio se encontraba en Santa Fe por una cuestión familiar, tuvo un accidente cerebrovascular que lo dejó en estado vegetativo. Podía permanecer así el resto de su vida o morir.

Para los médicos, no existía una tercera posibilidad; pero un amigo jesuita llevó a la clínica una estampita de Mama Antula y empezó a rezarle pidiendo un milagro. De repente, su condición se revirtió, y Claudio recuperó todas sus funciones vitales. Esta sanación que no tiene explicación médica fue considerada un posible milagro.

 

El 13 de abril de 2018, en Santa Fe, monseñor Arancedo les tomó juramento a las personas designadas para llevar adelante la investigación canónica de esta curación y el 18 de diciembre se cerró el proceso con una misa de Acción de Gracias. Los sobres lacrados con los documentos del supuesto milagro fueron enviados a Roma para la evaluación de la Junta Médica y de la Comisión para las Causas de los Santos.